Lo que el equipo no sabe es que la flor crece en el corazón del territorio de anacondas gigantes que han consumido esta planta durante generaciones, volviéndose más grandes, fuertes y agresivas de lo normal. Así, la búsqueda de la eterna juventud se convierte en una lucha desesperada por sobrevivir a la madre naturaleza y a sus mortales guardianes.